La primera vez que viajé a Estados Unidos sola fue a mis 23 años a vivir una experiencia increíble.
Todo comenzó cuando mi mamá me propuso ir a estudiar inglés al extranjero. Fue ahí cuando investigué qué otro tipo de experiencia se podría tener para perfeccionar un idioma y decidí ir a trabajar.
Así contraté Weusa.
Este tipo de viaje me resultó asombroso. Conocer la forma de vida de otro país, manejarse totalmente solo en un sitio donde el idioma es diferente, ir al supermercado, las tiendas y tener una rutina, la verdad es algo que recomiendo. En definitiva el idioma lo aprendí en las calles. Tuve la posibilidad de conocer gente de diferentes nacionalidades, hacer amigos, compartir momentos, manejar mi propia economía y poder hacer turismo con una perspectiva diferente.
En este tipo de viajes: "Nada es tan recomendable como viajar hasta el lugar donde se habla el idioma para aprenderlo. Uno puede absorber muchísimo en muy poco tiempo de esta manera".
Recomiendo leer:
http://www.lanacion.com.ar/1393594-la-excusa-perfecta-para-viajar
Recomiendo contactar:
http://www.weusa.com.ar/
- Nueva York
Fui tres veces y la verdad, las tres muy diferentes. Nada que ver una con la otra.
La primera fui con mi mamá.
Ella estaba en Argentina y yo estaba viviendo en la ciudad de Tahoe. Me llamó un día y me dijo: “antes de que te vuelvas podemos encontramos en Washington y recorrer Boston y Nueva York y luego nos venimos a la Argentina”. Hay quienes dicen que me fue a buscar, ya que verdaderamente quería quedarme varios meses más en esa ciudad.
En Nueva York nos alojamos en una casa de monjas solo de mujeres. Bastante amena en cuanto a los servicios pero muy exigentes con los horarios.
Con decir que uno de los días llegamos a eso de las 23.30, ya que habíamos salido por mi cumpleaños, y no nos querían abrir la puerta! Para qué contarles, en todos los idiomas tratando de pedirle a la monja que nos dejara entrar! Al fin de varios minutos y sabiendo la monja que seguramente habíamos escarmentado, nos abrió la puerta.
En este viaje seguimos la guía al pie de la letra. Recorrimos todos los monumentos. Yo quería entrar a los museos y no perderme ni una pintura, ni un rincón, ningún objeto. Y bueno, como ya sabemos, un museo no se recorre ni en una tarde, ni en un día y en algunos ni meses. Esta experiencia fui adquiriendola con los años y hoy por hoy, voy sólo cuando tengo algo específico para ver.
La segunda vez, fue con mi amiga Patricia y las cosas que hicimos estuvieron muy lejos del turismo. Fantásticas!
Nos alojamos en la casa de una amigo de ella: Leonel. Nos llevó por todos los lugares de la vida cotidiana de Nueva York. Conocimos varios recovecos, como un gran supermercado para el hogar, restaurantes, etc.
Nos invitó de su trabajo en un teatro universitario, donde junto a iluminadores y un gran equipo montó su obra escenográfica para posteriormente promocionarla.
Además fuimos a una fábrica de telas para teatro con la cual él trabaja constantemente. Impresionante!
Otro de los días recorrimosal casa de telas que provee sus insumos para el programa de televisón “Proyecto Run Way”.
Mi amiga estuvo varios días haciendo un mural en la casa de Leonel, mientras yo ayudaba un poco y paseaba otro.
La tercera vez que viaje mi mamá nos llevó (junto a mis hermanos) a pasar Navidad y Año Nuevo. Mimadísimos?? siii.. claro! Altamente recomendable.
Pero atenti a la nieve!
Ahora un poco más de mis recomendaciones después de estas tres diferentes estadías. Cómo explicar! Una ciudad más que interesante. Lo que se ve allí no se ve en otros lados. Es cosmopolita, policultural, todo a lo grande y al gran despliegue: el consumismo en pinta!
Cuando uno camina por la ciudad y los distintos barrios, ve que hay un poco de cada país, incluso gente de cada país! Pero de alguna manera: nada. Eso es lo que para mi la hace fascinante, extraña: por momentos es como estar en diferentes películas que se filmaron allí y creerse parte! En fin, Nueva York, no por nada: “la capital del mundo”.
Es mejor recorrerla por zonas. Es decir, planear estar en un barrio o dos por día, pero depende también del tiempo que se disponga.
El subte es lo mejor ya que es rápido y fácil de usar. Siempre hay embotellamiento de autos a toda hora. De todos modos, por la noche, es mejor optar por el taxi.
Una buena guía y un mapa es seguramente la compañía necesaria. Pero no dejen de sentir una caminata por el Central Park o quizás sólo sentarse a contemplar. Hacerlo sin apuro, imaginando, viviendo, disfrutando. Es enorme y probablemente no se recorra todo, pero lo que se llegue a recorrer, hacerlo con placer.
.Central Park.
Es muy lindo subir al Rockefeller Center por la noche: llegar al piso más alto y sentir que uno está dentro de la película “Sintonía de Amor”. Romántico.
Vale la pena recorrer la zona del Puerto y claro que quien se anime no debe perderse de cruzar el Puente de Brooklyn. Esta parte está muy cerca del Centro Financiero, lugar donde su cuello pedirá respiro, ya que hay que mirar para arriba los increibles edificios.
Algo que me gustó y recomiendo, es ver un espectáculo en Broadway. Tienen una puesta en escena fuera de serie.

.Broadway.
El Soho, era el barrio de los artistas en los 60 / 70. Claro que hoy cambió mucho pero es la zona de New York donde están los grandes loft, las grandes casas, con arquitectura típica y donde se ven los diseños independientes emergentes y las grandes marcas.
En esta gran ciudad si creo que vale la pena tomar un micro turístico, (se recomiendan los que son rojos) se ven varias cosas y sobre todo eventos que hay en ese momento que por obvias razones las guías turísticas no tienen.
Con respecto a los museos, creo que va en cada uno lo que le interese, aunque no esta demás hacer una pasadita por el MOMA, el MET, Guggenheim, etc.
- Boston.
.Pintoresca calle de Boston.
- San Francisco.
.Calle Lombard, San Francisco.
Fotografía: vezubiaurre, 2005.



